Los alcaldes de las principales ciudades del país salieron con un mensaje unificado tras la primera Cumbre de Seguridad convocada por el presidente electo Abelardo De La Espriella en Barranquilla: respaldan la estrategia anunciada por el Gobierno Nacional y consideran que, por primera vez en varios años, existe un liderazgo directo desde la Presidencia para enfrentar la criminalidad urbana.
Durante el encuentro participaron los mandatarios de las nueve ciudades priorizadas dentro de la nueva política de seguridad urbana: Barranquilla, Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Cúcuta, Ibagué y Soacha. Al finalizar la reunión coincidieron en que el principal reclamo de los ciudadanos hoy no gira únicamente alrededor de las obras de infraestructura o los servicios públicos, sino alrededor de la posibilidad de vivir sin miedo.
Aunque cada ciudad expuso problemáticas particulares, las intervenciones dejaron sobre la mesacinco grandes propuestas y solicitudesal Gobierno Nacional para recuperar el control territorial frente a las estructuras criminales.
1. Crear una fuerza especializada contra la extorsión, el hurto y las organizaciones criminales
La principal apuesta del Gobierno, respaldada por los alcaldes, es la conformación de los llamados bloques o brigadas especializadas de seguridad urbana, integradas por policías de distintas especialidades dedicados exclusivamente a combatir la extorsión, el hurto y las bandas criminales.
El alcalde de Cartagena,Dumek Turbay, aseguró que este modelo puede producir resultados rápidos porque permitirá concentrar esfuerzos exclusivamente en los delitos que más afectan a las ciudades.
Explicó que los alcaldes asumieron el compromiso de aportar logística y apoyo operativo para la puesta en marcha de estos equipos y destacó que la coordinación estará liderada por el Ministerio de Defensa, con participación del Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia, la Fiscalía y el sistema judicial.
En el caso de Cartagena, reveló que la ciudad tendrá asignados200 policías exclusivamente dedicados a combatir la extorsión, el hurto y las redes criminales, una medida que considera fundamental para enfrentar organizaciones delictivas cada vez más especializadas.
2. Que el Presidente lidere personalmente la estrategia de seguridad

Otro de los mensajes reiterados durante la cumbre fue la necesidad de que la política de seguridad tenga dirección permanente desde la Casa de Nariño y no dependa únicamente de los comandantes regionales.
El alcalde de Barranquilla,Alejandro Char, afirmó que la ciudadanía reconoce las transformaciones urbanas realizadas en muchas ciudades, pero hoy exige un objetivo diferente: recuperar la tranquilidad.
“La ciudadanía nos está pidiendo vivir tranquilo, vivir sin miedo”, expresó.
Para Char, el hecho de que el presidente haya fijado una meta de resultados en un plazo de 60 días y que los ministros de Defensa, Interior y Justicia estén directamente comprometidos representa una señal de que las decisiones tendrán mayor capacidad de ejecución.
El mandatario barranquillero aseguró que esa coordinación institucional permite pensar que podrán obtenerse resultados concretos en el corto plazo.
3. Diseñar estrategias diferenciadas según la realidad de cada ciudad

Aunque respaldaron el plan nacional, varios alcaldes insistieron en que la política no puede aplicarse de manera uniforme.
Dumek Turbay explicó que Cartagena enfrenta desafíos distintos a los de Medellín, Cali, Barranquilla o Bogotá.
Recordó que la condición de ciudad turística y portuaria obliga a enfrentar fenómenos criminales diferentes, asociados al narcotráfico, las economías ilegales y la protección de más de cinco millones de visitantes al año, además de garantizar la seguridad de más de un millón de habitantes.
Por esa razón pidió que las acciones nacionales tengan capacidad de adaptarse a las particularidades de cada territorio.
4. Fortalecer la articulación entre el Gobierno Nacional y las administraciones locales
Los mandatarios también solicitaron consolidar un modelo permanente de coordinación entre la Nación y las alcaldías.
El alcalde de Cali,Alejandro Eder, calificó la reunión como el inicio de una nueva etapa para la recuperación de la seguridad en Colombia.
Señaló que las nueve ciudades priorizadas serán la punta de lanza de la estrategia nacional y manifestó la disposición de su administración para trabajar conjuntamente con el Gobierno Nacional tanto en la seguridad urbana como en la rural.
Eder destacó que, según lo planteado durante la reunión, existe una convicción clara de que la seguridad será la prioridad del nuevo Gobierno y aseguró que esa articulación permitirá fortalecer las capacidades institucionales en los territorios.
Por su parte, Johana Aranda, alcaldesa de Ibagué destacó que las capitales de Colombia esperan que la sguridad recupere el lugar que merece en la agenda nacional. “
Agradezco la invitación del presidente el presidente Abelardo De La Espriella y el ministro de Defensa designado General, Jorge Mora a la Cumbre de Seguridad Urbana. Ibagué pondrá sobre la mesa sus desafíos y la visión de una ciudad que trabaja por garantizar la tranquilidad de sus ciudadanos
Johana ArandaAlcaldesa de Ibagué
5. Recuperar la confianza ciudadana y devolver la tranquilidad

Más allá de los aspectos operativos, los alcaldes coincidieron en que el principal objetivo debe ser devolver la sensación de seguridad a los ciudadanos.
Turbay afirmó que no se puede normalizar que las personas vivan con miedo a salir de sus casas, pagar extorsiones o convertirse en víctimas de homicidios y hurtos.
Por ello celebró que exista un plan, un método de trabajo y un liderazgo presidencial para coordinar todas las instituciones responsables de la seguridad y la justicia.
En la misma línea, Char insistió en que la seguridad se convirtió en la principal demanda social de los colombianos, mientras que Eder aseguró que el país entra en una nueva etapa para recuperar la tranquilidad de los ciudadanos.
Respaldo unánime al inicio del plan
Al cierre de la cumbre, los mandatarios de las ciudades priorizadas coincidieron en expresar respaldo a la estrategia presentada por el presidente Abelardo De La Espriella y reiteraron su compromiso de aportar recursos logísticos, coordinación institucional y trabajo conjunto para que las nuevas brigadas de seguridad comiencen a operar una vez se formalice su implementación.
El mensaje común fue que la lucha contra la extorsión, el homicidio, el hurto y las organizaciones criminales ya no recaerá únicamente sobre las autoridades locales, sino que contará con una conducción directa del Gobierno Nacional, bajo un esquema de coordinación entre la Presidencia, los ministerios de Defensa, Interior y Justicia, la Policía Nacional y la Fiscalía.
Para los alcaldes, si esa articulación logra traducirse en resultados durante los primeros meses de funcionamiento, podría marcar el comienzo de una nueva estrategia para enfrentar la criminalidad urbana en las principales capitales del país.