La elección de los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) le salió redonda al gobierno de Abelardo De La Espriella y a los partidos tradicionales. Tras más de cuatro horas de sesión, reuniones acaloradas a las afueras del salón Elíptico y definiciones de última hora, las colectividades afines al Ejecutivo se quedaron con siete de los nueve puestos del órgano electoral, mientras que la izquierda conservó los dos que ya tenía garantizados, sin posibilidad de sumar un tercero.
La sesión de este martes demostró, en primer lugar, que el Gobierno Nacional es capaz de asegurar mayorías en el Legislativo y que la alianza circunstancial entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático, que le propinó su primer revés en la elección de la Presidencia del Senado, se quedó en lo que varios analistas avizoraban: una alianza meramente coyuntural.
La jugada de presentar a Antonio José Parra, de Salvación Nacional, bien arriba en una plancha de seis candidatos y dejar a Gersel Pérez, de Cambio Radical, en una tercera plancha en solitario dio frutos al Ejecutivo. Quedó por fuera el exembajador Guillermo Rivera, pese al acuerdo que habían sellado En Marcha y un sector del Partido Verde, liderado por Ariel Ávila, con el Pacto Histórico para ir en una segunda plancha decoalición de la oposición y asegurar una tercera magistratura para la izquierda. El respaldo de los verdes del gobernador Carlos Amaya a Pérez fue clave para inclinar la balanza.

Con la sumatoria de Senado y Cámara fueron un total 169 votos por la plancha 1, 77 votos por la 2 y 28 por la 3. La cifra repartidora quedó en 28 votos, por lo que la tercera plancha alcanzó justo el umbral necesario para obtener una magistratura.
Así las cosas, el CNE quedó conformado de la siguiente manera: Nubia Stella Martínez (Centro Democrático), Silvio Carrasquilla (Partido Liberal), Juan Carlos Wills (Partido Conservador), Juan Felipe Lemos (‘la U’), Antonio JoséParra (Salvación Nacional), Plinio Alarcón (Mira), Gersel Pérez (Cambio Radical), Cielo Rusinque(Pacto Histórico) y Ana Jimena Bautista (Pacto Histórico).
Fue una clara derrota para el Pacto Histórico, que,durante el proceso de elección de Ana Jimena Bautista, en lugar del exrepresentante Alirio Uribe —vetado por el expresidente Gustavo Petro pese a la favorabilidad que tenía entre varios miembros de la colectividad, entre ellos Iván Cepeda—, mostró fuertes divisiones internas.
La colectividad progresista, pese a haber sido la bancada más votada tanto en el Senado como en la Cámara en las pasadas elecciones legislativas, quedó en minoría en el órgano electoral frente a las mayorías de centro derecha.

La jornada también representó un revés para el partido En Marcha, del exministro Juan Fernando Cristo, y para la Alianza Verde, que se quedó sin un representante propio en el CNE. Los verdes, además, evidenciaron sus profundas fracturas internas al dividirse en la votación: un sector, cercano al gobernador Carlos Amaya, respaldó a Gersel Pérez y otro, aGuillermo Rivera.
El primer sector cuestionó la decisión del Pacto Histórico de dejar por fuera de su plancha a José Salamanca, quien había sido elegido mayoritariamente por su bancada. “Lamentable que el PactoHistóricohaya decidido dejar por fuera de la plancha al candidato del Partido Verde José Salamanca, elegido mayoritariamente por nuestra bancada. El Partido Verde se quedó sin representación porque el Pacto decidió excluir de la plancha a sus dos postulados, ambos elegidos mayoritariamente por nuestra bancada”, dijo el senador John Amaya, hermano del gobernador de Boyacá, horas antes de la votación.
El senador Ariel Ávila, por su parte, afirmó que varios congresistas no pudieron asistir a la reunión de la bancada Verde y que la decisión terminó siendo tomada por un grupo reducido. La crisis de los verdes, que desde hace varios años discuten la posibilidad de una escisión, volvió a quedar en evidencia.

Para el politólogo de la Universidad Nacional Alejandro Chala, aunque el Pacto Histórico mantiene su bancada en Senado y Cámara y conserva sus dos representantes en el CNE, le resultará difícil ampliar y cohesionar una oposición más grande en el Congreso.
“El Pacto sigue siendo claramente en este ejercicio un partido que sostiene su bancada en el Congreso, en Senado y Cámara, pero tiene problemas ante un escenario en el que quizás no va a poder consolidar una bancada opositora mucho más grande”, complementó.
En la otra cara de la moneda quedaron Rodrigo Lara y Salvación Nacional. El ministro del Interior se repuso de la derrota de Alfredo Deluque en la elección del presidente del Senado, mientras queel partido que respaldó desde el día uno de campaña al presidente De La Espriella reafirmó suestadode gracia al conseguir un puesto en el CNE, que se sumaa la obtención de las presidencias de comisiones claves en el Congreso, pese a contar consolo cuatro curules.
Durante la tarde, el ministro del Interior lideró extensas reuniones con las bancadas Conservadora y Liberal y logró mover votos de los verdes a favor de Cambio Radical, con lo que le quitó al Pacto Histórico la posibilidad de obtener una tercera curul.

“Lo que demuestra la elección de los magistrados es que los acuerdos de los compromisarios están vigentes y vivos. Además, el MinInteriorestuvo activamente rompiendo a los verdes para quitarle la tercera curul al Pacto. No olvidemos que los partidos privilegian contar con el respaldo del CNE para los procesos de pérdida de investidura y las demandas de las curules”, señaló Gonzalo Araujo, analista de la firma de asuntos públicos Orza.
Para Alejandro Chala, la nueva conformación del CNE genera dos efectos relevantes para la coalición de gobierno de Abelardo De La Espriella. Por un lado, le da mayorías que podrían facilitar el reconocimiento de personerías jurídicas a nuevos movimientos políticos de derecha, entre ellos el Movimiento Bolivariano, propuesto por Carlos Alonso Lucio, así como otras iniciativas que buscan consolidarse en ese espectro político, como la impulsada por María Fernanda Cabal. Según el analista, esto le permitiría al nuevo gobierno contar con un escenario más favorable para la reorganización y ampliación de las fuerzas políticas que lo respaldan.
“Por otro lado también le permite una posición ventajosa frente a la potencial apertura de investigaciones contra campañas políticas opositoras contrarias a su gobierno”, añadió Chala.
Al final de la jornada, se vio al jefe de la cartera política abrazando y felicitando a los nuevos magistrados que resultan favorables al nuevo gobierno, en medio de una amplia lista de decisiones que el organismo deberá adoptar durante los próximos años.De La Espriella y Lara se anotan una victoria.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política